24 de octubre de 2011

De la vida, la muerte, el olvido y otras hierbas...




Amores (no) correspondidos


Él se enamoró de la vida. La vida, por esas cosas de ella misma, nunca se enamoró de él.




Cortejo


Le cerró un ojo a la muerte. La muerte, que no se anda con chicas, le cerró los dos.




El olvido



2 comentarios:

Beauséant dijo...

la vida, qué grande suena esa palabra, ni a la muerte se le puede cerrar un ojo ni a la vida dar la espalda, ya ves.

felipe dijo...

La vida es tan infalible y tan poco cierta, en el sentido de que no sabemos nada de ella. Solo se que me he pasado que me enamore y por esas cosas de la vida ella no, luego el olvido es un infierno. Es tan implacable ese circulo que llega a ser dificil entenderlo.
Maravilloso post acerque de la vida, que ciertamente es de hecho una gran palabra, y que no se anda con chicas.
Saludos profesor. Felipe.