13 de mayo de 2013

Variantes para un regreso a casa


A veces, regreso a casa tan cansado,  sin fuerzas, siquiera, para una caricia. Entonces me alegro (tal vez “alegro” no sea la palabra) de no tener hijos… y de vivir solo. Otras veces, el mismo cansancio…  de otros regresos, a la misma casa, me hace extrañar a mamá.