19 de agosto de 2009

El Himno del Desencanto

Pasaremos por este mundo con más pena que gloria. No habremos peleado ninguna batalla más que la propia, cotidiana y absurda… como si no hubiese habido nada por qué pelear. Como si lo tuviésemos todo ganado. Porque parece que somos libres… porque parece que somos felices.
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16 comentarios:

Bitter dijo...

mmmmh "pasaremos" me suena a manada!!! no voy ;)
un abrazo

ybris dijo...

Quizás por haber peleado la batalla propia sea más la gloria que la pena.
A veces todo parece distinto según el ángulo.

Abrazos.

Ferran dijo...

Estoy con Ybris: la batalla propia es la más dura de las batallas; ganarla es una ardua tarea, y podemos conseguirlo venciendo las pequeñas dificultades de cada día.

Y no, no habremos pasado por aquí con más pena que gloria: ninguno de nosotros!

Una abraçada des de Berlin.

Laura Garate dijo...

nunca me canso de pasar por aqui,
saludos!


Laura Garate

Terapia de piso dijo...

Ojalá escribieras más.

Lo peor es que se nota y cuando parece que somos felices, al final se ve que no es de verdad.

Saludos.

José Roberto Coppola

ROSA G.C. dijo...

Hola, cuesta tanto intentar derrotar a la propia resistencia que apenas quedan fuerzas para buscar otra batalla...
la libertad y la felicidad son sensaciones tan abstractas y subjetivas que es difícil asegurar que se han conseguido o no...
un saludo
Rosa.-

Edurne dijo...

Eso, parece... a veces, tan sólo lo parece!
Besos!

Ipnauj dijo...

Ganamos la batalla cuando descubrimos lo trascendental.

Un gran saludo.

Santiago Paz dijo...

La única que gana con esto, es la Muerte.


Un abrazo.


Santiago.

Laluz dijo...

Tanta lucha, tanta pena, y algunas glorias.

Suficiente para seguir en primera línea. No me canso.

Abrazos desde el frente.

Jack dijo...

ojala fuesemos libres, al menos, esa liebrtad dura el agape de un atardecer

Beauséant dijo...

lo parecemos porque, casi todos, hemos caído en la trampa de la autocomplacencia, del decir, no, si yo aquí estoy bien..

si de verdad nos mirásemos al espejo con objetividad nunca diríamos que somos felices, como mucho que estamos en camino...

Castigadora dijo...

Pues si que es un canto al desencanto.
Yo no aspiro a más, que pelear cada día por lo que quiero, aunque a veces no lo consiga. No dejaremos marca en este mundo más allá del que se quede en las personas que nos conocieron en lo cotidiano. Hay algo importante en eso no?
Saludos

Javier dijo...

Parecen tantas cosas... Y perdemos el tiempo en buscar lo que no queremos y en perder lo que sí nos sirve. Sin pena ni gloria, tú lo has dicho. Y paradójicamente nunca lo vamos a aceptar y vamos a seguir buscando lo innecesario y tirando lo que nos resulta útil.

Un gran abrazo!

Daniel Blanche Tarragó dijo...

después de todo, la vida del hombre es una lucha por la vida.
un gran abrazo mi amigo.

Javier dijo...

Y sin darme cuenta vuelvo a comentar el mismo post. Es que somos tan egoístas a veces. Como si no hubiera cosas de las que ocuparse, como si no hubieran muertes por negligencia, violencia, crímenes de lesa humanidad... Y ya ves... Acá estamos preocupándonos por las absurdas cotidianidades, por un grano en la cara, o por el rollo en la panza, intentando evitar la cara de la vecina a la vuelta de la panadería, etc.

Estoy triste.

Un abrazo, Tristancio.